ARGUMENTO
Primer Acto
Estamos en diciembre de 1933 y América está en medio de la Gran Depresión. En la zona sudeste de Nueva York, el anexo femenino del Orfanato Municipal, ha sido el gris hogar de la pequeña Annie de once años desde que a los dos meses de vida fuera abandonada en la puerta del orfanato con una nota que decía: Por favor, cuiden bien de nuestra querida hija. Se llama Annie... Le hemos colgado al cuello la mitad de un guardapelo de plata y nos hemos quedado con la otra mitad para que cuando volvamos a por ella sepan que es nuestra niña. Annie está despierta a las cuatro de una fría madrugada, preguntándose cómo podrían ser los padres que nunca había conocido (“Quizá”).
La señorita Agatha Hannigan, malhumorada soltera a cargo del orfanato, se enfurece al ver que Annie y los huérfanos están despiertos a las cuatro de la mañana y les pone a fregar el suelo. Annie y los huérfanos se lamentan amargamente de estar viviendo “Una Vida Perra”. Horas más tarde, Annie aprovecha la oportunidad para escapar del orfanato, escondiéndose en el cesto de la ropa sucia que cargan en un camión. Si sus padres no piensan ir a buscarla, Annie irá en su busca.
En St. Mark’s Place de Nueva York, los perreros persiguen perros callejeros, pero no reparan en un chucho de cara tristona que inmediatamente es adoptado por Annie, quien ha estado vagando sola por las frías calles de la ciudad. “A mí también me persiguen”, Annie le dice al perro y luego le asegura que “Todo nos va a salir bien. Si no es hoy... entonces será “Mañana”. El agente Ward del Departamento de Policía de Nueva York sospecha que la mascota de Annie es un perro callejero, pero ella le dice que es suyo. “Le he puesto de nombre Sandy por su bonito color rubio rojizo”. Sandy responde a su nuevo nombre cuando Annie lo llama, y el oficial acepta a regañadientes que el perro pertenece en realidad a Annie.
Bajo el Puente de la Calle 59 está la llamada Hooverville, una barriada de chabolas características de la Depresión, lugar que alberga a una variedad de neoyorquinos sin empleo que con sarcasmo dicen que “Nos Gustaría Darle Las Gracias, Herbert Hoover”. Annie se presenta con Sandy, preguntándose si alguna de aquellas personas habrá dejado alguna vez a un bebé un orfanato. Con su alegre disposición se gana el cariño de los habitantes de Hooverville, que la invitan a tomar un plato de ropa vieja. La policía hace una redada en Hooverville y Annie es arrestada, mientras que Sandy consigue escapar.
De vuelta en el orfanato, a la señorita Hannigan está a punto de darle un ataque de nervios por tener que soportar a “Las Niñas Pequeñas” cuando el Agente Ward llega con Annie a la zaga. Después de marcharse el Agente Ward, la señorita Hannigan pretende darle una paliza a Annie; pero en ese momento aparece en el orfanato la señorita Grace Farrell, la bella y joven secretaria personal de Oliver Warbucks, el industrial multimillonario. Warbucks ha decidido invitar a un huérfano a pasar las vacaciones de Navidad en su casa. Y, para horror de la señorita Hannigan, la señorita Farrell elige a Annie, a la que se llevan en una limusina.
Annie y Grace llegan a la mansión de Warbucks en la Quinta Avenida, donde todos los sirvientes están limpiando la casa afanosamente. Annie está encantada al enterarse de que, al ser una invitada, no tiene que hacer la limpieza (“Creo Que Me Gustará Estar Aquí”).
Oliver Warbucks vuelve a casa tras un viaje de negocios y se desilusiona al enterarse de que el huérfano que Grace ha invitado no es un chico. Aun así , accede a llevar a Annie al cine, al Teatro Roxy, y Warbucks, Annie y Grace caminan hasta Times Square, a través de las calles de la ciudad que Warbucks tanto ama (“New York City”). Y mientras va paseando con Annie, Warbucks se va dando cuenta con gran sorpresa del cariño que le está tomando a la chiquilla.
Una semana después, Grace Farrell se presenta en el orfanato para decirle a la señorita Hannigan que Warbucks ha decidido adoptar a Annie. A la señorita Hannigan no le hace mucha gracia la noticia, por no decir más, y entonces canta “Me Haces Feliz”. Cuando Grace está a punto de marcharse se encuentra con el hermano de la señorita Hannigan, el zascandil y farsante de Rooster, que está sin blanca, acaba de salir de la cárcel y ha ido a que su hermana le dé algo de dinero. Y a Rooster lo acompaña su novia Lily. La señorita Hannigan, Rooster y Lily sueñan con un futuro mejor en “Easy Street”.
En su mansión de la Quinta Avenida, Warbucks está a punto de decirle a Annie que desea adoptarla. Pero primero decide darle un regalo – un guardapelo nuevo de Tiffany’s para que se quite el otro viejo y roto que siempre lleva al cuello. Sin embargo, Annie se echa a llorar – no quiere un guardapelo nuevo porque el viejo es el que sus padres le dejaron. Y lo que más desea Annie en el mundo es encontrar a su padre y a su madre. Abatido y perplejo, Warbucks le promete a Annie que él encontrará a sus padres. Grace y los sirvientes aseguran a Annie que Warbucks dará con ellos (“No Serán Una Huérfana Por Mucho Tiempo”.
Segundo Acto
En el Rockefeller Center, durante el programa de radio “The Oxydent Hour of Smiles”, con Bert Healy, Warbucks ofrece una recompensa por valor de 50.000 dólares a cualquiera que pueda demostrar que son los padres de Annie. Healy y Las Hermanas Boylan cantan "Nunca estás del Todo Vestido Sin Una Sonrisa", una canción que los niños del orfanato escuchan por la radio y repiten inmediatamente.
Esa misma noche, la señorita Hannigan recibe en el orfanato la visita de Ralph y Shirley Mudge, una pareja de Canadá que dicen ser los padres de Annie. La señorita Hannigan se queda asombrada cuando los Mudge resultan ser Rooster y Lily disfrazados. Rooster le ofrece a su hermana parte de los 50.000 dólares si les proporciona los detalles necesarios para hacerse pasar por los padres de Annie. La señorita Hannigan accede a formar parte del plan.
En La Casa Blanca, en Washington, el Presidente Roosevelt y su Gabinete son la viva imagen del pesimismo nacional mientras escuchan por la radio un violento ataque contra Franklin Delano Roosevelt. Warbucks llega con Annie, que inocentemente le dice al apenado grupo que la situación va a mejorar muy pronto (Repetición de “Mañana”). Todos, incluido el Presidente, se contagian de la alegría de Annie. De Nueva York llega un telegrama diciendo que cientos de parejas que dicen ser los padres de Annie están congestionando la calle a la puerta de la mansión de Warbucks. Warbucks y Annie vuelven a Nueva york a toda prisa.
Al llegar a la mansión, Grace les comunica con pesar que todas las parejas habían resultado ser falsas; ninguna de ellas sabía nada sobre el guardapelo. A solas con Annie, Warbucks le dice que antes de que entrara en su vida “Echaba Algo en Falta”. Como las esperanzas de encontrar a los padres de Annie parecen haberse agotado, Warbucks le dice que le gustaría adoptarla. Ella está encantada, él está encantado y ambos coinciden en que “No Necesito a Nadie Más que a Ti”.
En la fiesta que dan en la mansión para celebrar la adopción, los alegres sirvientes sienten que desde que Annie entró en sus vidas todos los días son como el de Navidad (“Annie”). Cuando los documentos de la adopción están a punto de firmarse, Rooster y Lily, disfrazados de los Mudge, aparecen en la fiesta y dicen ser los padres de Annie. Además,
tienen un certificado de nacimiento falso para demostrarlo y también, gracias a la complicidad de la señorita Hannigan, la otra mitad de un guardapelo de plata que parece encajar con la mitad de Annie. Sin embargo, Warbucks sospecha vagamente de la pareja y les pide que vuelvan a buscar a Annie y los 50.000 dólares a la mañana siguiente, día de Navidad. Los Mudge se marchan y Annie corre a su habitación llorando justo en el momento en el que el presidente Roosevelt hace a Warbucks una visita sorpresa. Grace, que medio recordaba que se había encontrado con Rooster en el orfanato, le dice a Warbucks que los Mudge no le dan buena espina. Warbucks recurre a Roosevelt para que el FBI le eche una mano.
Mañana de Navidad de 1933, en la mansión Warbucks. Warbucks, Grace y Roosevelt han pasado toda la noche en vela, en constante contacto telefónico con el FBI, que finalmente les proporciona tristes noticias para Annie. Sus padres murieron muchos años atrás. ¿Pero entonces, quiénes son Ralph y Shirley Mudge? ¿Y quién sabía lo del guardapelo? ¡La señorita Hannigan! Los huérfanos y la señorita Hannigan llegan a la mansión para pasar el Día de Navidad. Rooster y Lily, disfrazados nuevamente de los Mudge, se presentan a recoger a Annie y el cheque de 50.000 dólares. Pero se ha descubierto el pastel – el Servicio Secreto arresta a Rooster, a Lily y a la señorita Hannigan, a la que se llevan a rastras mientras no cesa de gritar. A Annie le llega a casa un paquete enorme – en él está Sandy, a quien la policía a encontrado para Warbucks. Final feliz cuando Annie, Warbucks, Grace y todos coinciden en que esta Navidad es el principio de una maravillosa vida nueva, no solo para ellos sino también para todos los americanos.
LA HISTORIA
La tira cómica “Annie, la pequeña huérfana”, empezó en Nueva york en 1927 y fue creada por Harold Gray. Se dirigió al Capitán Patterson, propietario del New York News con la idea de una tira cómica llamada “Andy, el pequeño huérfano”, acerca de un niño. El Capitán Patterson le dijo que tenía suficientes tiras cómicas sobre niños pequeños y que le interesaría una que hablara de una niña pequeña.
“Annie, la pequeña huérfana” fue el resultado, publicándose en el New York News al principio de Agosto de 1924, y siendo adquirida casi inmediatamente por el Chicago Tribune. Se hizo enormemente popular y fue publicada en cientos de periódicos por toda la nación.
En los años 30, Ovaltine patrocinó un popular programa de radio infantil basado en la tira cómica, y hubo también una canción muy popular con el mismo nombre. Cuando Harold Gray murió en 1968, la tira cómica fue dibujada por varios artistas hasta abril de 1974, cuando el Sindicato de Chicago Tribune – New York News empezaron a ofrecer reposiciones de las historietas originales de Harold Gray de los años 30. La tira cómica todavía aparece diariamente y en domingo en 150 periódicos.
AUTORES:
LIBRETO Thomas Meehan
MÚSICA Charles Strouse
LETRISTA Martin Charnin
Basada en la producción de Luís Ramírez en 2000
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•EL MUNDO (Manu Pagola)
".. Once prodigios
es un musical para el disfrute de toda la familia. Interpretado por 11 niñas actrices cantantes que son un prodigio de naturalidad y frescura. Ellas y su protagonista absoluta, Leire Martínez, son capaces de emocionar, son capaces de conmover y son capaces de convencer a los espectadores que estamos en los años 30, esto es América y estamos en medio de la Gran Depresión. Son buenos actores y buenos cantantes. Hay que destacar en el sentido del espectáculo total como en la canción Nueva York con 11 niñas prodigio, 30 cantantes adultos y todo la parafernalia del gran espectáculo que significa tener un vestuario impresionante, unos decorados que salen y entran constantemente y, sobre todo, la música de bella factura...."
ABC (Juan Ignacio García Garzón)
".. Annie, una fiesta Musical..
...Animadísimo y muy bien hecho cuento de hadas, ambientado en Nueva York...Este musical está empaquetado con hechuras de gran espectáculo, servido con eficacia, sensibilidad, humor y buen gusto....un trabajo redondo..."
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FUENGIROLA I Festival de Teatro Musical de la Costa del Sol del 16 al 20 de Julio de 2003.
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