
Espectáculo de un gran dinamismo que ayuda al espectador a viajar en el tiempo y el espacio de una forma absolutamente sutil y creíble
Los escenarios móviles, que representan lugares tan dispares como Londres, la selva del ‘País de Nunca Jamás', un barco pirata, las cuevas hogar de los niños perdidos, etc., dotan al espectáculo de un gran dinamismo que ayuda al espectador a viajar en el tiempo y el espacio de una forma absolutamente sutil y creíble. El rayo láser, que representa a Campanilla, redondea y compacta la producción; eleva su nivel y cumplimenta su espectacularidad.
Los temas musicales, muy comerciales y pensados para que sean asumidos por los más pequeños con extrema facilidad, completan la puesta en escena y convierten una obra de teatro musical, en una experiencia vibrante y moderna, a la vez que conserva el sabor de la historia original con extrema delicadeza.
Directora: Cristina Fargas